Reciba la bendición de la puerta abierta
Todo lo visible procede de lo invisible. Toda nuestra realidad procede del espíritu invisible. Por lo tanto, debemos discernir lo que es verdad y lo que es mentira. El diablo que nos perturba es invisible, mientras que las personas son visibles. Sin embargo, para seguir la verdad, luchamos contra el diablo invisible y no odiamos…